Los estudiantes no nos comemos ningún verso:
POR UN VERDADERO COMEDOR UNIVERSITARIO
La apertura del comedor provisorio de Consti, único en toda la UBA, por ser el primer comedor luego de la dictadura en ser abierto, financiado y gestionado por el Estado, es uno de los principales logros obtenidos por el movimiento estudiantil con su lucha. Sin embargo, el comedor actual está lejos de cumplir con lo que necesitamos los estudiantes, con las necesidades que este debe contemplar, porque hablamos de un comedor sin mesas ni sillas, con un plato del día que se vende a $11 (mientras que en el comedor del CECSo se vende a $5 y en el de comedores universitarios como el de La Plata a $4), y sin que los estudiantes podamos ser parte de las decisiones y planificación, y control del mismo.
Es por eso que desde el Centro de Estudiantes organizamos el reclamo por un comedor universitario como el que necesitamos y por el que luchamos. Un comedor verdaderamente universitario, donde los estudiantes podamos ser parte de las decisiones que allí se tomen, y así controlar que haya precios populares para todos aquellos a los que los costos de vida nos hacen dificil permanecer en la educación pública; un comedor que aporte a garantizar el acceso y la permanencia a la educación. Un comedor verdaderamente universitario quiere decir también que sea un espacio particular, que funcione como un lugar de encuentro, un espacio de socialización para todos los que transitamos la facultad día a d&i acute;a, para poder construir y fortalecer nuestros lazos y no ser simplemente personas que van del trabajo a la facu y de la facu a la casa.
Así, desde la campaña votada en la asamblea y a través de la Comisión de Comedor del CECSo iniciamos una junta de firmas con nuestras propuestas y reclamos, que llevamos a través de nuestros consejeros estudiantiles al Consejo Directivo de la Facultad. ¿Qué decían estos proyectos?
-Que se incorpore al CECSo a la Comisión de seguimiento del Comedor.
-Que se establezca un menú del día subsidiado por fondos públicos
-Que se equipe con mesas y sillas.
Hace ya más de un mes que presentamos estos proyectos, exigiendo su urgente resolución. ¿Qué paso entonces? La gestión de la facultad se negó a discutirlos. Primero fue en la sesión del Consejo Directivo, dos semanas más tarde no dieron quórum en la Comisión que debía tratarlos y, finalmente, en la última sesión del Consejo se negaron nuevamente a hacerlo ante nuestra propuesta de que se discutan ahí. Sin embargo ofrecieron tratarlo de una manera “inusual”: por fuera de la sesión del consejo (es decir, que no figurará en el acta) y sin dar ninguna nueva respuesta a esta necesidad más que el argumento gastado q ue alega que esto se debe a trabas burocráticas que “los exceden” como autoridades de la facultad.
Estas respuestas “oficiales” no son una respuesta válida. Lo que estamos demandando es que demuestren que tienen la voluntad política de avanzar hacia ese camino, aún cuando no puedan resolverlo inmediatamente. Si no hay, como dicen, prespuesto para un menú subsidiado; ¿por qué no exigir al Rectorado o al Ministerio una partida extraordinaria? Si dicen ser la oposición al rector Hallú, no debería costarles tanto reclamar públicamente un comedor para la facultad, en lugar de quedarse callados como lo hacen en todas las sesiones del Consejo Superior de la UBA.
Esto muestra claramente que la falta de voluntad de discutir no es otra cosa que la falta de voluntad política del decano de avanzar con la construcción de un comedor con precios populares y participación estudiantil, y fundamentalmente, de dar respuesta a los reclamos de cientos de estudiantes.
Otra respuesta que nos dieron es que los estudiantes no podemos todavía ser parte de las instancias de control y seguimiento del comedor, y que “si nos portamos bien” quizás mas adelante nos dejen. Mas allá de que el debate sobre si los estudiantes podemos o no ser parte de las instancias de decisión de la Universidad ya fue saldado a nuestro favor en… 1918…el razonamiento de la gestión va mas allá de eso. Como intelectuales progresistas que dicen ser, reivindican que la juventud esté politizada… sin embargo cuando esa política no es de su conveniencia se dedican no solo a ningunear los reclamos de esos mismos jóvenes, sino a desprestigiar a quienes los hacemos.
Cuando nos dicen que nuestra participación en la comisión de seguimiento depende de cómo “colaboremos” con la gestión, no están más que demostrando que los que hablan de que la juventud tiene que hacer política quieren que en los sillones del Consejo Directivo se sienten estudiantes sumisos, calladitos, obsecuentes. Que el Centro de Estudiantes no reclame, no critique, no discuta política, no abra espacios de participación y organización de los estudiantes, sino que pida por favor y sin hacer mucho ruido. En fin, que los estudiantes no se organicen si no que sean meramente representados por grupos dóciles y obedientes como la UES. < b>Por suerte eso no sucede, y quienes apostamos a un movimiento estudiantil de pie no nos callamos y reclamamos lo que creemos justo. Por eso seguimos exigiendo un comedor universitario, con precios populares, para recuperar lo que las dictaduras nos sacaron hace años, para recuperar un espacio de encuentro para todos los estudiantes.
* Este martes 7 de Junio acercate a la Comisión de Hábitat del Consejo Directivo donde se van a discutir (o, al menos, eso esperamos) los proyectos presentados por los consejeros estudiantiles! El martes 14 se realizará la sesión plenaria del Consejo Directivo donde esos proyectos deberán ser votados.
* El miercoles 15 acercate a la Comisión de Comedor del Centro de Estudiantes para seguir organizándonos para conseguir nuestro comedor!!





